¿Cuáles son los Retos del País con un Nuevo Gobierno?

El 2018 fue un año difícil para nuestro país y se perfilaba un retador 2019 adelante. Panamá que por muchos años arrasó en crecimiento en comparación con los demás países de la región, se desaceleró rápidamente. La economía ha sido motivo de mucho debate y preocupación por el último año, sin embargo no es el único o el mayor reto que enfrentamos como nación.

La economía no es un ente individual que puede solucionarse o manejarse solo, todo lo contrario, la economía es un producto de muchos temas multidisciplinarios que cuando se unen provocan un crecimiento o decrecimiento económico.

Nuestro Panamá para este 2019 iniciaba con 3 retos principales que de no ser atacados rápidamente se convertirían cada vez más en una especie de virus que va carcomiendo los órganos.

Estos 3 retos se llaman ECONOMÍA, EDUCACIÓN Y SALUD.

El pasado 5 de mayo Panamá celebró su fiesta democrática en donde independientemente de quien fuese el ganador tendrían los mismos retos.

La economía puede ser trabajada provocando un crecimiento a corto plazo, más tiene la alta posibilidad de no ser sostenible a largo plazo de no trabajar los otros ejes que la complementan.

Este nuevo gobierno tiene un reto inmediato que es potenciar la economía, garantizando una credibilidad internacional para provocar una mayor inversión extranjera, así como potenciar a las empresas nacionales en la generación de empleo y mayor inversión. Estas tareas pueden ser cumplidas por este nuevo gobierno que inicia un período con ánimos caldeados y con mucha hambre de demostrar lo que se puede lograr con una buena disposición.

Pero, ¿qué sucede si la inversión nacional y extranjera inicia un despunte y se empieza a generar mayor empleo y a elevar el requerimiento competitivo para generar mayor productividad en estas empresas? Sin trabajar la educación no podemos acompañar un posible despunte económico.

La educación en nuestro país ha sido el talón de Aquiles que ha abierto la necesidad de tener que importar competitividad y talento por una falta de producción nacional.

Este nuevo gobierno debe de comprender que la educación no es algo que debemos de trabajar desde la educación superior, pues los cimientos están débiles. Un plan de gobierno y una iniciativa de estado que permita que la educación sea transformada desde sus inicios son necesarios. Trabajar con los niños desde los 4 años creando un programa integral desde el prekínder hasta los grados técnicos, licenciaturas, maestrías y doctorados. Un programa integral que cubra la transformación de la educación para garantizar que Panamá genere un cambio real. Una iniciativa como esta no significa cambios a corto plazo, o resultados tangibles en solo 5 años, más si aseguraría un futuro prometedor con crecimiento sostenible y cambio garantizado.

Salud, este tema se ha convertido en el constante dolor de cabeza de nuestros gobernantes y aún más para la población. Para nosotros se convierte en un problema provocado por malos gobiernos que debilitan la salud pública y disminuye la calidad de vida de la población en general.

Si añadimos a este problema la escaza producción de médicos y profesionales de la salud, se convierte en un reto a corto y mediano plazo. Sin lugar a dudas la salud y sus retos deben de ser atendidos durante los primeros meses de este nuevo mandato pues sin salud, no hay educación y sin educación no mejoramos la salud.

La salud y la educación garantizan una población sana y en crecimiento. Un pueblo sano es un pueblo productivo. Estos entes se convierten en una especie de siameses que de ser separados pueden morir.

Marcela Villamar
Socio-Directora PES